Efemérides

Efemérides: 14 de enero

TAL DÍA COMO HOY, en 1236, Enrique III de Inglaterra se casó con Leonor de Provenza. Enrique investigó una serie de posibles parejas matrimoniales en su juventud, pero todas demostraron ser inadecuadas por razones de política interna y europea.​ En 1236 finalmente se casó con Leonor de Provenza, hija de Ramón Berengar, conde de Provenza, y Beatriz de Saboya. Leonor sabía buenos modales, era culta y elocuente, pero la razón principal del matrimonio era político, ya que Enrique trató de crear un valioso conjunto de alianzas con los gobernantes del sur y sudeste de Francia. En los años venideros, Leonor surgió como una pieza política dura y firme. Los historiadores Margaret Howell y David Carpenter la describieron como «más combativa» y «mucho más rígida y más decidida» que su marido.

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Efemérides: 10 de diciembre

TAL DÍA COMO HOY, en 1198, en Marrakech (Marruecos), fallece el filósofo, matemático y médico andalusí (nacido en Córdoba), Averroes, uno de los más importantes filósofos árabes y el que más influyó en la filosofía cristiana. Tradujo y divulgó las obras del filósofo griego Aristóteles, comentando alguna de ellas, y las de Platón.

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Efemérides: 26 de noviembre

TAL DÍA COMO HOY, en 1504, en Medina del Campo, muere la reina Isabel I, reina de Castilla y de León desde 1474 hasta 1504, también reina consorte de Sicilia desde 1469 y de Aragón desde 1479. Tuvo enorme influencia en la vida política, cultural y religiosa. Deja el trono a su hija Juana, pero con Fernando el Católico de regente. Aquí hablábamos de su funeral en Flandes.

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Efemérides: 1 de octubre

TAL DÍA COMO HOY, en 1207, en el castillo de Winchester, Inglaterra, nace Enrique III, hijo del rey Juan Sin Tierra y miembro de la Casa de Anjou o Plantagenet. Hijo del rey Juan I e Isabel de Angulema, ascendió al trono a los nueve años de edad en medio de la primera Guerra de los Barones. El cardenal Guala Bicchieri declaró que la guerra contra los barones rebeldes era una cruzada religiosa y las fuerzas de Enrique —dirigidas por William Marshal— derrotaron a los rebeldes en las batallas de Lincoln y Sandwich en 1217. Prometió acatar la Gran Carta de 1225, que limitaba el poder real y protegía los derechos de los principales barones. Los primeros años de su reinado estuvieron dominados primero por Hubert de Burgh y luego por Peter des Roches, quien restableció la autoridad real después de la guerra. En 1230, Enrique intentó reconquistar las provincias de Francia que alguna vez pertenecieron a su padre, pero la invasión fue una debacle. Una revuelta liderada por el hijo de William Marshal, Richard, estalló en 1232 y terminó en un acuerdo de paz negociado por la Iglesia católica.

Para 1258, el gobierno de Enrique era cada vez más impopular, como resultado del fracaso de sus costosas políticas exteriores y la mala fama de sus medio hermanos poitevinos, los lusiñanos, así como del rol de sus funcionarios locales en la recaudación de impuestos y deudas. Una coalición de sus barones, inicialmente probablemente respaldada por Leonor, tomó el poder en un golpe de Estado y expulsó a los poitevinos de Inglaterra, después reformó el gobierno real mediante un proceso llamado Provisiones de Oxford. Enrique y el gobierno de los barones acordaron la paz con Francia en 1259, en virtud de la cual Enrique renunció a sus derechos sobre sus otras tierras en Francia a cambio de que el rey Luis IX le reconociera como el legítimo gobernante de Gascuña. El régimen de los barones se derrumbó, Enrique no pudo reformar un gobierno estable y la inestabilidad en Inglaterra continuó.

En 1263, uno de los barones más radicales, Simón de Montfort, tomó el poder, lo que resultó en la segunda Guerra de los Barones. Enrique persuadió a Luis IX de apoyar su causa y movilizó un ejército. En 1264, ocurrió la batalla de Lewes, donde el rey inglés fue derrotado y capturado. Su hijo mayor, Eduardo, escapó de la cautividad para derrotar a Montfort en la batalla de Evesham al año siguiente y liberar a su padre. Inicialmente, Enrique promulgó una dura venganza contra los rebeldes restantes, pero fue convertido por la Iglesia católica para apaciguar sus políticas a través del Dictamen de Kenilworth. La reconstrucción fue lenta y el rey inglés tuvo que aceptar varias medidas, como una mayor represión de los judíos, para mantener el apoyo de los barones y el pueblo. Enrique murió en 1272 y dejó a Eduardo como su sucesor. Estuvo enterrado en la abadía de Westminster —que había reconstruida en la segunda mitad de su reinado— y fue trasladado a su tumba actual en 1290. Se declararon algunos milagros después de su muerte, pero nunca se ha canonizado.